El corazón

El corazón

El corazón se encuentra ubicado en el centro del tórax, entre los pulmones, detrás y ligeramente hacia la izquierda del esternón. Está envuelvo por el pericardio, que es una membrana de dos capas. Su capa externa cubre el comienzo de los vasos sanguíneos principales del corazón y se une con ligamentos al diafragma, a la espina dorsal y a otras partes del cuerpo, mientras que la capa interna se une al músculo cardíaco. Entre ambas capas existe un líquido que facilita el movimiento del corazón en cada latido.

El corazón está dividido en cuatro cavidades: dos superiores, las aurículas derecha e izquierda, y dos inferiores, los ventrículos derecho e izquierdo. La vena cava inferior, que transporta sangre poco oxigenada procedente del tórax, abdomen y extremidades inferiores, y la vena cava superior, que recibe la sangre de las extremidades superiores y la cabeza, vierten la sangre poco oxigenada en la aurícula derecha. Esta la traspasa al ventrículo derecho a través de la válvula tricúspide, y desde aquí se impulsa hacia los pulmones a través de las arterias pulmonares, separadas del ventrículo derecho por la válvula pulmonar. Una vez que se oxigena a su paso por los pulmones, la sangre vuelve al lado izquierdo del corazón a través de las venas pulmonares, entrando en la aurícula izquierda. De aquí pasa al ventrículo izquierdo a través de la válvula mitral. Desde el ventrículo izquierdo, la sangre es propulsada hacia la arteria aorta a través de la válvula aórtica, para proporcionar oxígeno a todos los tejidos del organismo. Una vez que los diferentes órganos han captado el oxígeno de la sangre arterial, la sangre pobre en oxígeno entra en el sistema venoso y retorna al corazón derecho.

¿Cuándo y cómo realizar un electrocardiograma?

Un electrocardiograma es una prueba que registra la actividad eléctrica del corazón. Se utiliza para medir el ritmo y la regularidad de los latidos, así como el tamaño y posición de las cámaras cardíacas. Este estudio asociado a otros métodos diagnósticos (radiografías, análisis, control de la presión arterial…) resulta de gran utilidad. 

Sospechas de patologías cardiorespiratorias

En todos los casos de urgencias cardiorespiratorias, en pacientes con dificultad respiratoria, tos, jadeos, cuando en la auscultación se detecta algo anormal, en animales cianóticos, cardiopatías congénitas en cachorros, etc.

Cuadros de hipertensión sanguínea

En el perro cuadros de hipertensión secundarios a otras patologías pueden dar alteraciones en la función cardiaca.

Pre-anestesias y cirugías

En todos aquellos pacientes que van a ser sometidos a una cirugía siempre hay que realizar previamente un ECG ya que en muchos casos se pueden descubrir anomalías ocultas que no han dado aún sintomatología. Además, tener siempre monitorizado al paciente durante la cirugía nos permite valorar alteraciones cardiacas y tomar decisiones si fuera necesario.

Seguimiento de tratamientos médicos y de otras patologías

Monitorizar los medicamentos con toxicidad cardiaca permite reducir el riesgo de cardiopatías secundarias. Del mismo modo podemos valorar si existen complicaciones cardiacas asociadas a otras patologías (piómetra, insuficiencia renal, neoplasia…).

En animales geriátricos

Se recomienda un control electrocardiográfico anual como parte de un chequeo general preventivo en razas pequeñas desde los 7-9 años y en razas más grandes a partir de los 6 años.

Desequilibrios electrolíticos

Ciertas enfermedades como Insuficiencias Renales Crónicas o el Síndrome de Addison pueden alterar la concentración de electrolitos. 

También puede servir para monitorizar problemas de hipocalcemia en hembras lactantes.

¿Cómo hacer correctamente un electrocardiograma? 

Los electrocardiógrafos permiten registrar la electricidad generada en el corazón y transmitida a través de los tejidos hasta la superficie cutánea en la cual se pondrán los electrodos. Los equipos de Veterinaria cuentan con cinco cables que en sus extremos llevan unas pinzas terminadas en unas placas en una pequeña aguja, o en adhesivos para la sujeción a la piel o a las almohadillas. Cada cable se identifica con un color: rojo, amarillo, negro, verde y blanco (este no se utiliza en veterinaria pero en caso de necesidad se coloca en algún punto que no moleste y, sobre todo, sin contactar con los otros electrodos. 

  • Retirar collares, chapas de identificación…
  • Colocar al animal tumbado sobre el lado derecho con las extremidades extendidas, si el animal respira con dificultad es mejor colocarlo apoyado sobre el esternón, esta postura también es muy aconsejable con los gatos.
  • Coger un pequeño pliegue de la piel donde colocaremos los electrodos, por encima de codos y rodillas, o en axilas y pliegue de la babilla.
  • Afeitar las zonas donde van a colocarse los electrodos si tienen mucho pelo.
  • Humedecer la piel donde se van a colocar los electrodos con alcohol o gel conductor.
  • ¿Cómo es el trazado básico de un ECG?

El trazado típico de un electrocardiograma, que registra un latido cardíaco normal, cuenta con una onda P, un complejo QRS y una onda T. La pequeña onda U normalmente es invisible. Cuando el veterinario estudia un ECG, observa la duración, amplitud y morfología de cada parte del ECG. Las variaciones en estos parámetros pueden ser significativas para diagnosticar alguna patología.

La colocación de los cables según el código internacional debe ser:

  • Cable amarillo: extremidad anterior izquierda
  • Cable rojo: extremidad anterior derecha
  • Cable verde: extremidad posterior izquierda
  • Cable negro: extremidad posterior derecha