Enfermedad renal crónica en gatos

Enfermedad Renal Crónica en​

La insuficiencia renal crónica es una de las enfermedades más frecuentes en gatos de edad avanzada, que aparece como consecuencia de daños prolongados e irreversibles en el tejido renal. En la mayoría de los casos, el fallo renal se produce de forma progresiva y como los gatos suelen ocultar sus dolencias y los signos más tempranos de la enfermedad son muy sutiles, casi imperceptibles, esta enfermedad sólo puede ser reconocida cuando el paciente alcanza un nivel de deterioro grande y los síntomas más dramáticos se hacen evidentes. 

La insuficiencia renal crónica puede producirse en gatos de todas las edades, pero generalmente se ve en gatos de media y avanzada edad. Se estima que la prevalencia de esta patología en gatos oscila entre el 1,6 y el 20%. 

En general, la insuficiencia renal, es hasta tres veces más frecuente en gatos que en perros. 

¿Cuál es la función de los riñones?

  1. Eliminación de sustancias derivadas del metabolismo proteico (urea, creatinina, ácido úrico, etc.).
  2. Regulación de los equilibrios del agua, electrolitos (minerales) y estado ácido-base del organismo.
  3. Eliminación de compuestos químicos introducidos al organismo por diferentes vías (alimentos, medicamentos, etc.).
  4. Regulación de la presión sanguínea y la formación de los glóbulos rojos a través de una hormona (eritropoyetina) fabricada en el riñón.

Estas funciones, se realizan en parte a través de la filtración de la sangre. Las sustancias que deben ser eliminadas van disueltas en el plasma sanguíneo y al llegar al riñón se filtran y pasan a formar parte de la orina; otros mecanismos más complejos son utilizados por el riñón para terminar de formar la orina.

¿Por qué se produce la insuficiencia renal crónica?

En muchos casos en los que se diagnostica una insuficiencia renal no se conoce la causa exacta de la enfermedad, ésta puede estar originada por procesos inflamatorios, inmunológicos, neoplásicos, hereditarios, congénitos, degenerativos, tóxicos o metabólicos.

¿Cuáles son los síntomas y complicaciones del fallo renal crónico?

Los signos de esta enfermedad son muy inespecíficos, por lo que pueden ser confundidos con cualquier otra enfermedad. La progresión de la enfermedad es muy variable, en algunos gatos progresa rápidamente, mientras que en otros lo hace muy lentamente.

Debido a la diversidad de funciones que realiza el riñón, en los gatos afectados pueden aparecer numerosas complicaciones: alteraciones de electrolitos en sangre (baja concentración de potasio elevada concentración de fósforo), acidosis, hipertensión, anemia…

Síntomas más típicos 

  • Aumento del consumo de agua y de la producción de orina 
  • Pérdida de apetito
  • Pérdida de peso progresiva
  • Letargia, el gato está apagado y no se siente bien

Otros síntomas 

  • Deshidratación
  • Pelaje estropeado
  • Nauseas y vómitos
  • Mal aliento
  • Úlceras en la boca 
  • Debilidad

¿Cómo podemos diagnosticarla?

Se suelen analizar dos sustancias en la sangre: urea y creatinina, ya que estos son los productos del metabolismo que normalmente se excretan por el riñón. En un fallo renal la concentración de estos dos parámetros aumenta . La bioquímica sanguínea puede incluir la determinación de fósforo, potasio, hierro, bicarbonato, etc.

En el hemograma podemos encontrar anemia asociada.

Se realizará un análisis de orina completo (físico, químico y sedimento) y en determinados casos cultivo y antibiograma de la orina. En una insuficiencia renal crónica se produce una orina poco concentrada. Para valorar la concentración de la orina se mide la “gravedad específica” de esta, cuyo valor en la mayoría de los gatos con fallo renal es menor de 1,030. También es frecuente detectar hiperproteinuria (aumento de proteínas en orina que se pierden por el mal funcionamiento renal).

Estos análisis pueden ser complementados en caso necesario con ecografías o radiografías para observar alteraciones anatómicas, presencia de cálculos, quistes renales, tumores etc. La biopsia renal, puede dar información bastante precisa de la causa de la insuficiencia renal. 

Tratamiento de la Insuficiencia Renal Crónica

El objetivo fundamental del tratamiento es mantener al paciente estable con una adecuada calidad de vida. Es frecuente que cuando el gato llega a la consulta esté deshidratado, presente anorexia o signos severos de uremia (aumento de urea en sangre), en primer lugar se hospitaliza para rehidratarlo, corregir los desequilibrios electrolíticos, controlar los síntomas gastrointestinales y dar un adecuado soporte nutricional para estabilizarlo. 

Una vez hecho esto el tratamiento tiene dos objetivos: 

  1. Proteger al riñón instaurando mediadas que retrasen o frenen los mecanismos que provocan la progresión de la enfermedad renal:
    1. Modificar la dieta: restricción de sodio, fosforo, proteínas y aporte adicional de vitamina B y ácidos grasos omega 3.
    2. Asegurar del aporte de agua.
    3. Controlar con fármacos la proteinuria.
  2. Mejorar las manifestaciones clínicas con medidas encaminadas a controlar los efectos provocados por las toxinas urémicas y a combatir los síntomas asociados a la enfermedad renal.

En aquellas ocasiones en las que conocemos el mecanismo responsable de la insuficiencia debemos instaurar un tratamiento específico.

Valores normales aproximados en analítica sanguínea felina
Urea 11.7-33.3 MG/DL –– Creatinina 0.5 - 1.8 MG/DL –– Hematocrito (PCV) 24% - 45%