La oxidación celular y los ojos

La oxidación celular y los ojos

Necesitamos oxígeno para respirar, sin embargo este elemento es el responsable de la oxidación celular. El oxígeno que inhalamos sirve mayoritariamente para producir energía para el organismo, pero un pequeño porcentaje produce radicales libres. Éstos se forman de manera normal y habitual en el cuerpo al metabolizar el oxígeno

Los radicales libres provocan a lo largo de la vida efectos negativos para la salud debido a su capacidad de alterar el ADN (los genes), las proteínas y los lípidos o grasas (“oxidación”). El cuerpo produce naturalmente sustancias que previenen la formación de los radicales o los atrapan, evitando sus efectos perjudiciales. Estas sustancias son los antioxidantes.
No obstante, en determinadas situaciones, se forma una mayor proporción de radicales libres, produciéndose un desequilibrio entre la cantidad de antioxidantes que el cuerpo es capaz de sintetizar y los radicales libres que se crean. Es entonces cuando existe un mayor riesgo de lesiones celulares graves.
El sistema ocular incluye estructuras muy sensibles a la oxidación lumínica. Los ojos cuentan con mecanismos de defensa antioxidantes que reducen las reacciones de peroxidación. Este sistema disminuye con la edad, con el exceso de estímulos externos y con la alimentación. La pérdida del equilibrio entre los mecanismos oxidativos y los sistemas fisiológicos antioxidantes produce un balance positivo de los radicales libres. El envejecimiento, las inflamaciones crónicas, los procesos degenerativos, las radiaciones ultravioletas y los irritantes ambientales son algunas de las causas que generan esto.

Las células cuentan con sistemas antioxidantes:
Enzimas que desarman los radicales libres.
Minerales, cofactores, y vitaminas (que ayudan a las enzimas a que actúen), son aceleradores o catalizadores de procesos enzimáticos (aportan rapidez).

Los radicales libres son productos tóxicos generados por el organismo, derivados del oxígeno, que producen daño. Radicales libres reactivos:
• Oxígeno singulet (O)
• Peróxido hidrógeno (H2O2)
• Superóxido (O2)
• Hidroxilos (OH)
Se unen a las proteínas y ácidos grasos de la membrana celular en forma irreversible, alterando las funciones vitales, permeabilidad celular. Con el tiempo producen muerte de las células, seguida de inflamación, que se cronifica, degeneración de los tejidos y enfermedad.

El sistema antioxidante endógeno ocular esta constituido por:
Enzimas antioxidantes:
• Superóxido dismutasa
• Retinol dehidrogenasa
• Glutatión reductasa
• Catalasas
Antioxidantes no enzimáticos:
• Vitamina E

Glutatión reducido

Previene del estrés oxidativo en retina y espacialmente en cristalino

 

Ácidos grasos
Especialmente relacionados con la salud de la retina. En humana disminuyen los síntomas de ojo seco

 

Bioflavonoides
Uso muy extendido, pero poca biodisponibilidad

 

 

Coenzima Q10
Protege a las neuronas que forman parte del nervio óptico

 

 

 

 

 

N-acetil carnosina
Protege a las proteínas del cristalino de la oxidación y disgrega las critalizadas por glicosilación

Principales

Betacaroteno (natural)
Precursor de la vitamina A, pigmento fotosensible de las células de la retina

Metionina
Sus metabolitos se encuentran en el epitelio pigmentario de la retina protegiendo del estrés oxidativo

Vitaminas B1, B2, B3, B6 y C
Con propiedades antioxidantes, favorecen el flujo sanguíneo coroidal y participan en el metabolismo de la metionina

Vitamina E
Mantiene la integridad de las membranas de las células del cristalino y de la retina protegiéndolas de la peroxidación lipídica

Luteína 10%, Zeaxantina 20%, Astaxantina 2% y Licopeno 5%
Presentes en retina y cristalino frenan la generación de radicales libres

Multiantocianidinas 20%
Refuerzan las fibras del tejido retiniano y mejoran la microcirculación, disminuyendo la presión ocular